Madonado 1170 - Montevideo, Uruguay
Tel.: (598) 2901 3987   Fax: (598) 2900 0582

Hablar de lectura es hablar de prácticas sociales e históricas de lectura, propias de sociedades con diversas y cambiantes formas de organización política, economías de producción y circulación de los textos, prácticas de legitimación, manipulación o censura de lecturas. Como sostienen Cavallo y Chartier (2001:63): «la lectura no es una invariante antropológica sin historicidad».

A lo largo de la historia se han ido produciendo cambios al respecto de qué se lee, en qué soportes se lee, qué sectores de la sociedad tienen acceso a la lectura, quiénes determinan qué se puede leer y qué no. La concepción que sostiene que el acceso a la cultura escrita –y, por lo tanto, la posibilidad de aprender a leer– es un derecho de todos los ciudadanos para garantizar la vida democrática es apenas la conquista –parcial– de un principio reciente en la historia de nuestros Estados-nación.
Por otro lado, hablar de lectura es mucho más que hablar de la posibilidad de reconocer las palabras escritas; la lectura es un proceso de construcción y de interacción entre los lectores, los autores y los mundos postulados por los textos.

La lectura no es ajena para los niños que todavía no “saben leer de manera convencional”, pues ellos pueden poner en juego estrategias para anticipar el contenido del texto, formular hipótesis e inferencias sobre lo “no escrito”, establecer constantes interacciones entre el texto y el contexto verbal que provee la maestra, y también centrarse en la información que provee el texto.

No debemos olvidar que aún «el drama de muchísimos niños es que, no habiendo contado con interpretantes en sus primeros años, al llegar a la escuela tampoco los encuentran. (...)
Para que los niños puedan reconstruir el sistema de escritura así como las prácticas sociales de lectura, es necesario proponer situaciones de lectura desde
los inicios de la alfabetización y la escolaridad, situaciones que permitan que circulen las lecturas –más o menos convencionales– de los niños, y que a partir de las intervenciones docentes se propicie una coordinación progresiva de la información disponible y una “centración” cada vez mayor en el texto. De esta forma podemos
restituir al acto de lectura en la escuela, la magia y el desafío que implica para los niños acceder a la cultura escrita de su lengua.

Publicado en Revista 136

Esta experiencia fue desarrollada en primer grado, en la Escuela Nº 5 de Tomás Gomensoro.
Se inscribe en un proceso de reflexión, producción y evaluación, vivido en el Curso de Formación en Servicio de Apoyo a la Enseñanza de las Ciencias Sociales del IFS, dictado en 2014 en la ciudad de Artigas.

Desde mi formación inicial me acompaña un discurso instalado en el imaginario docente (y ciudadano), que reza que la educación en valores es la salvaguardia moral de nuestras futuras generaciones. “Lo que faltan son valores, los niños de hoy no tienen valores...”
Dicho de este modo parece colarse en nuestras prácticas, la idea de que nuestra misión es ilustrar en el deber moral a niños, niñas y familias.
Parecería que “hablar de valores”, escribirlos en grandes papeles a la vista del salón, hacer reuniones en las que existe una única voz de
autoridad respondiendo a esta máxima, realizamos un aporte pedagógico sustancial en la formación de sujetos autónomos y responsables.
Ahora bien, la realidad nos demuestra, pragmáticamente, lo superficial de este postulado.
Vivimos en una escuela cada vez más ajena a la realidad, y menos empática con ella. 
Somos cada vez menos ciudadanos, y más individuos, consumidores.

Publicado en Revista 132

El artículo no pretende argumentar desde la institución, tampoco con un sentido de guía hacia la labor del docente ante lo que acordamos en
llamar “nuevo escenario social”. Sí subrayamos que se pretende un análisis macro, sumar teoría, teoría que facilite la objetivación de dicho “nuevo escenario social”. De este modo, el docente se profesionaliza, se empodera de un discurso que le permite trascender circunstancias personales o próximas a su entorno, puede interpretar situaciones que suceden y que, si bien particularizan el hacer docente, son realidades que dan cuenta de una multicausalidad que enreda la convivencia y hace dificultosa su tarea.
La mirada política sobre las instituciones educativas se plantea cambios a corto plazo. No es nuestra intención estar detrás de dicho lente; por
el contrario, entendemos que la reconstrucción del tejido social que envuelve a dichas instituciones demanda otros tiempos.
Al hablar de Sinergias lo hacemos en el sentido de conjunción, de confluencia de factores, de situaciones diversas. Nos interesa resaltar la ocurrencia de un efecto mayor al de cada situación o factor si operaran de modo individual. No queda excluida la idea, coligada con dicho término, cuando se le asocia con situaciones dinámicas..
Muchos mitos se han caído: mayor participación, aumento del tiempo escolar, más inclusión, asegurarían cohesión social porque contribuirían
al logro de una mayor “civilización”, al logro de una madura ciudadanía. Pese a esto, se percibe una “configuración social” cada vez más compleja.
Los sectores vulnerables, preocupación actual, no son necesariamente homogéneos, se constituyen con sujetos que poseen diferentes recorridos de vida, han tenido distintas inserciones sociales y laborales. A la vez, conservan especificidades que necesariamente trasmiten en sus espacios inmediatos –familia, escuela, barrio–. 
Ya no es posible interpretar la realidad social actual desde un único enfoque teórico. Entonces, y sin caer en contradicciones, debe entenderse
que se está ante una ocurrencia multicausal que convoca a un análisis que no descuide múltiples perfiles y dinámicas. Si ocurren diferentes situaciones, si conviven diversas realidades, es natural que sean también variadas las interpretaciones que deban atenderse. En este caso será la sociológica la interpretación incorporada como aporte al tema, y hemos pensado que estamos ante una interesante posibilidad de integrar un autor como Elias (1990, 1994, 1996), escasamente trabajado.

Publicado en Revista 134

Desde muy pequeños, los niños deben hablar, realizar junto con otros compañeros del jardín la propuesta que les hace la docente que no es quien todos los días está en el grupo. Esta propuesta genera entonces muy buenas oportunidades de comunicación. Se puede planificar
la narración de cuentos o historias por parte de los niños, la descripción como estructura distinta a la narración, el diálogo entre personajes 
y el diálogo entre ellos, es decir, repetir parlamentos memorizados o dialogar en una conversación entre pares. Se cumplen estos
procesos, todos insertos en muchas situaciones en las que el verbo pensar es fundamental; ninguno de estos procesos se da sin pensar y es
necesario que se reivindique este verbo en la Educación Inicial.

 

 

Publicado en Revista 134
Domingo, 25 Noviembre 2018 13:18

Se mueve, no se mueve

Enseñar a niños de cuatro y cinco años los criterios que usan los físicos para reconocer si algo se mueve o no y cómo se está moviendo,
no es tarea sencilla. Estos contenidos claramente descriptivos son, en realidad, instrumentos intelectuales que nos permiten “leer” distintos
movimientos en nuestro entorno.
Los aportes recogidos del análisis histórico epistemológico nos permitieron diseñar una propuesta didáctica que, si bien respetaba las tres ideas epistemológicas implícitas en estos movimientos, proponía algunas adecuaciones (cf. Adúriz-Bravo et al., 2014).
Al pensar la enseñanza, una de las discusiones se centró en comprender la secuenciación entre los contenidos de cuatro años (El movimiento
a lo largo de una trayectoria. El movimiento y el reposo) y cinco años (Las trayectorias rectas y curvas). Había una clara lógica disciplinar, clasificar las trayectorias de los movimientos requería una descripción y una caracterización previas. Pero ¿se debía mantener esa secuenciación? ¿Era posible abordar en cuatro años la relatividad entre movimiento y reposo?
Teníamos muchas dudas.
Nuestros acuerdos pasaron por construir el contenido a enseñar, analizar obstáculos y posibles dificultades, diseñar actividades prototípicas,
definir estrategias de intervención y recursos, considerar el movimiento tanto en los seres vivos como en objetos, propiciar el hablar ciencias...

Publicado en Revista 131
Lunes, 15 Octubre 2018 15:09

La poesía como arte

La experiencia profunda y única de acceder a la poesía es una de las más enriquecedoras y completas, y puede no darse jamás en la vida de un ser humano si el azar no pone a su alcance a alguien que lo haga partícipe de ella. He ahí la enorme responsabilidad de los maestros y de
la escuela.
Nuestra tarea alcanzará su verdadera magnitud solo si comprendemos que introducir a los niños en el lenguaje no debe ser para pensar como todos piensan y decir lo que todos dicen, sino para que se produzca la ruptura necesaria que permita abolir el lenguaje seguro y dar lugar al espacio en que nazca el lenguaje íntimo, inseguro, balbuceante; el único lenguaje, en definitiva, capaz de hablar.

Publicado en Revista 130
Sábado, 13 Octubre 2018 15:45

La Literatura en el aula

El aula es un espacio propicio, tal vez el único espacio que nos quede, para constituirnos como seres humanos, para construir nuestra  subjetividad mientras nos relacionamos con los otros. La escuela es un oasis en un mundo saturado de estímulos que intentan distraernos; un
lugar para existir en un mundo donde no quieren que existamos; el espacio donde un grupo de personas se encuentra todos los días para
conversar sobre distintos temas. En la escuela, docentes y estudiantes se encuentran a través de la palabra, se piensan a través de ellas, se comunican para descubrir y encontrar al otro, a través de la lengua.

Así como los centros de poder intentan imponer su visión del mundo (una identidad política, cultural, ideológica, etc.) utilizando los medios masivos de comunicación, porque «estandarizar la forma en que la humanidad piensa, actúa y siente, permite estandarizar la producción
de mercancías» (Olivera, 2014:61), debemos defender al aula como el espacio donde intentaremos ser nosotros mismos, donde construiremos nuestra identidad con otros, porque los seres humanos vinimos para vivir en sociedad, para compartir nuestras tristezas y alegrías, para llenarnos de personas. En este contexto, enseñar a leer, escribir, hablar y escuchar es un acto revolucionario, porque ataca a los centros de poder e intenta reconstruir lo que ellos intentan destruir.

Publicado en Revista 130
Sábado, 01 Septiembre 2018 16:49

1000 Libros

Narrativa acerca de la invitación que recibe la autora para visitar una escuela rural de Canelones y ser entrevistada por docentes, practicantes y niños acerca de la lectura y la biblioteca de la escuela.

Hablar de lo que leímos es una práctica cultural que funciona fuera de la escuela, que nos acerca a autores o temas que desconocemos; un crítico, una amiga nos dice “este autor está interesante porque escribe sobre...”, y por qué no generar esos espacios en la escuela donde se pueda comentar y recomendar. Es importante mantener esas instancias donde los niños leen por gusto y no por obligación. Hablar de un personaje, recomendar un libro, leer una página porque nos gusta lo que se dice en ella destacando los aspectos poéticos, sería hacer la  diferencia entre una escuela que presta libros y otra que promueve la lectura.

Publicado en Revista 129

Todas las sociedades humanas apoyan en el lenguaje el interactuar de los individuos que la componen. Así pues, el lenguaje está presente en las diferentes acciones de los integrantes de todos los grupos sociales en que se pueda pensar, la tribu, la familia, la nación, el grupo de amigos, la comunidad religiosa, el partido político, etc. Gracias a él el hombre puede conocer su pasado, comprender su presente y con estos conocimientos puede proyectar su futuro de la forma que libremente elija.

En este trabajo no se puntualizará sobre las diferencias que se presentan tanto en la lengua oral como la escrita. Cuando hagamos referencia a la lengua, la consideraremos en cuanto al sistema general. Sabido es que la corrección de la lengua oral es diferente a la corrección de la lengua escrita.

El tema remite a una gran interrogante que se intentará contestar: ¿Qué significa "hablar bien"?

 

 

Un tablero, 32 piezas y dos mentes pensantes. Con algo tan simple es posible desarrollar e incrementar un gran número de habilidades cognitivas en los niños, que les servirán asimismo para aplicarlas durante su proceso educativo en otras áreas o materias. Ya sea considerado
como juego o como deporte, el ajedrez es una gran herramienta pedagógica y educativa para los más jóvenes.
Desde el año 2005, el docente comienza a trabajar como maestro comunitario, y decide incorporar el ajedrez como una herramienta pedagógica en los grupos de Integración educativa, ya que permitió lograr variados objetivos como mejorar la concentración, elevar la autoestima de los niños, propiciar el cambio conductual, establecer instancias donde hablar, escuchar, escribir y leer sean herramientas necesarias para poder comprender, solucionar problemas, tomar decisiones y analizar sus consecuencias.

Publicado en Revista 127
Página 1 de 2