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En otras instancias hemos realizado comentarios sobre el currículo escolar y los contenidos de las disciplinas incluidas en el Área del Conocimiento de la Naturaleza. Especialmente en el Nº 96 de QUEHACER EDUCATIVO (Febrero 2009) hicimos algunos planteos referidos a la
enseñanza de la Geología y propusimos algunas actividades de aula.
Transcurridos cinco años de aquellos primeros comentarios, volvemos al análisis de la Geología o Ciencias de la Tierra –como creemos que es más conveniente designarla– y su enseñanza.
El material que presentamos retoma y avanza en una manera de mirar el currículo desde ejes temáticos y conceptos estructurantes, buscando líneas que permitan unir lo que se presenta fragmentado. Asimismo reiteramos en forma sintética cuáles son los obstáculos que debemos enfrentar para la enseñanza de la Geología y que la investigación didáctica señala como necesario considerar. En ese marco surgen algunas recomendaciones apoyadas también desde la investigación.
Finalmente se presenta una situación de aula con su respectivo análisis, que ha sido implementada en varios grupos de niños de escuelas
diferentes a manera de ejemplo de trabajo desde la perspectiva histórica de la Geología.

Publicado en Revista 127

Este artículo presenta un acercamiento a la enseñanza de las Ciencias de la Tierra en los niveles inicial y primario de la enseñanza obligatoria,
especialmente del diseño curricular prescripto para Geología en la República Oriental de Uruguay. Para ello se describen brevemente algunos aspectos epistemológicos de las Ciencias de la Tierra y de su didáctica asociada. 
Luego se aborda la selección y organización de los contenidos del diseño curricular uruguayo, ejemplificando parte del desarrollo en la temática
suelo. Por último se sugieren posibles pistas para abordar el desafío de su enseñanza.

Publicado en Revista 127

En el recorrido del presente artículo, la autora intenta demostrar las múltiples dimensiones que implica la enseñanza de las Ciencias Sociales como área del conocimiento. Este campo de conocimiento está compuesto por determinado tipo de información. Pero este no es el único aspecto que caracteriza a las Ciencias Sociales como campo de conocimiento, sino también lo hacen las construcciones conceptuales y las formas de explicar su objeto de estudio.
Rostán plantea, que se debe tener en cuenta cuáles son los medios que utilizan estas disciplinas para acceder y construir conocimiento.
Por esto es que cierta información, formas de explicación y medios para conocer tendrían que convertirse en contenidos escolares.
Asegura que es importante advertir que el abordaje de las distintas dimensiones así como pensar la enseñanza de las habilidades específicas, restringirán la cantidad de temas a abordar de las ciencias sociales, pero sin duda se logrará una mayor profundidad y el desarrollo de formas de razonamiento que producen la enseñanza y el aprendizaje del conocimiento social.

Publicado en Revista 126

El presente artículo aborda la enseñanza del conocimiento social desde la perspectiva de los sujetos, y desde ese lugar realiza la gestión de las fuentes de información y la selección de estrategias adecuadas a los propósitos de enseñanza (estudio de casos), promoviendo la reflexión sobre el carácter complejo de la realidad social, al enfrentar a los alumnos de modo rápido a una diversidad de miradas, versiones o puntos de vista sobre un mismo fenómeno. Esto es, promover la reflexión sobre la multiperspectividad desde la que se construyen las interpretaciones de los fenómenos sociales, así como confrontar perspectivas de análisis para “desnaturalizar” la mirada que los alumnos tienen de la sociedad (Camilloni, 1998).

 

 

 

 

Publicado en Revista 126

En el presente número de QUEHACER EDUCATIVO los invitamos a realizar un recorrido sobre una serie de artículos que, a nuestro entender, trabajan asuntos relevantes en relación a esta área del conocimiento en el contexto escolar. 

Publicado en Revista 126

Los niños ingresan al sistema educativo con distinto bagaje cultural y variado repertorio lingüístico, haciendo uso de ciertas habilidades lingüísticas que han desarrollado en su contexto familiar. «...Se valen de un lenguaje espontáneo, coloquial e informal al que han accedido de manera natural en su entorno» (Avendaño
y Perrone, 2012). Por este motivo, la escuela es la responsable de ampliarlo y desarrollarlo, presentando diferentes situaciones comunicativas en las cuales el niño se enfrente a diversos contextos reales de uso.
Es solo desarrollando la competencia comunicativa que el alumno será capaz de seleccionar las estrategias adecuadas para determinada situación de uso del lenguaje oral. Con énfasis en la importancia de la escucha atenta para un correcto desarrollo de la situación comunicativa se conducirá hacia logros importantes en este sentido.

Las tertulias permiten mejorar la comprensión y producción de textos orales, favoreciendo el desarrollo de las capacidades de escuchar y de hablar. Facilitan el vínculo entre los diferentes campos del conocimiento de la lengua: escritura, lectura y oralidad. En esta propuesta, el centro es el trabajo con tertulias desde la oralidad.

Publicado en Revista 125

Este análisis corresponde al trabajo realizado en la escuela Nº 235 “Eudoro Melo” durante el último trayecto del año 2013, referido a la enseñanza de la Lengua y las prácticas llevadas a cabo en el marco del proyecto institucional.
El objetivo ha sido mejorar los aprendizajes en esta área en todo el ciclo, con atención a la inclusión mediante la participación. La parte I de este análisis está expuesta en QUEHACER EDUCATIVO, Nº 122. Se partió del conocimiento de una realidad que tiene los siguientes componentes: alumnos en todo el ciclo, con importante rezago respecto a la alfabetización; es tema de diálogo entre maestras, en las salas docentes y a diario, que los niños parecen no saber comunicarse verbalmente.

Publicado en Revista 125

En este artículo los autores abordan la idea de densidad en el conjunto de los racionales, y su presencia en el programa escolar. Al mismo tiempo intentan analizar un par de actividades clásicas relacionadas con la densidad, que tienen como finalidad encontrar racionales entre otros dos. Estas se diferencian por la forma en que aparecen representados los racionales involucrados en cada una. Racionales en forma de fracción en una y decimales en la otra, que inciden sobre las estrategias de resolución, que se van a analizar y posteriormente establecer puentes de contacto entre ambas

 

Publicado en Revista 125

Cada uno de nosotros es también TODO lo que ha escuchado, aun desde antes nacer. Esto es un hecho, con dimensiones individuales y colectivas. Así vamos por el mundo con nuestra huella de identidad sonora, tan clara y definible como nuestras propias huellas dactilares. Huella que marcará en forma indeleble nuestra identidad personal y cultural, nuestro acontecer estético, y nuestros gustos y opciones.
Los sonidos que nos acunan en la etapa uterina y en los primeros años de vida moldean nuestra afectividad y nuestras capacidades futuras, así como los alimentos que consumimos y los vínculos que generamos determinan nuestro desarrollo corporal y mental.
Debemos pensar que los sonidos que experimentemos o no en los primeros años de vida, van a desarrollar nuestras bases sensibles, expresivas y racionales en su nivel más básico y profundo, bases que serán un componente fundamental para el devenir de nuestras relaciones con el mundo y las decisiones que iremos tomando
respecto de él.
Vale decir: ¡SOMOS LO QUE ESCUCHAMOS! Es interesante observar que cuando logramos conectarnos con esa “huella sonora” lo hacemos refiriéndonos a ese paisaje sonoro desde la afectividad más profunda hablando de timbres de voces, la voz de la madre o del abuelo, aquel sonido del portón del fondo, el ladrido del primer perro, el sonido de las botellas de vidrio, el pregón del heladero, una canción en la radio o quizás, ¿el timbre del microondas? en el futuro cercano.
O sea, nadie habla sobre esa confortable huella sonora desde los elementos de lenguaje musical: melodías, ritmos, armonías, etc.; es decir, no se expresa desde la óptica de los conceptos que nos preocupan cuando pensamos en “educar musicalmente” a los pequeños infantes, sino que se valoran especialmente aquellas cualidades del sonido que en cuanto energía producen y transmiten afectos y vibración corporal.

A nadie le importa si su abuela o su padre “afinaban” al cantarle una canción de cuna, pero si les importa que simplemente les cantaran (¡nada más y nada menos!) y llevan grabado profundamente en su sensibilidad cómo era ese timbre único e intransferible de aquella voz que lo envolvía de cariño a través del sonido. De allí que asimilar el interesante concepto forjado por el educador y compositor Murray Schafer sobre “paisaje sonoro” y ponerlo en el centro del diseño de las propuestas pedagógicas para la infancia, debería ser uno de los ítems infaltables en todo enfoque contemporáneo que aborde el desarrollo sonoro-musical de cualquier individuo o comunidad.
La música es el menos universal de los lenguajes, hay tantas músicas como culturas y las culturas no son “puras”. Si algo define a la raza humana sobre la faz de la tierra es la diversidad, la interculturalidad y el cambio permanente.

Publicado en Revista 125
Lunes, 19 Junio 2017 18:14

Relaciones entre imagen y palabra

La autora del presente trabajo explora el espacio de encuentro interdisciplinar entre las Áreas del Conocimiento Artístico y de Lenguas. Desarrolla una serie de reflexiones acerca de las relaciones existentes entre imagen (dibujo) y palabra (escritura) en el proceso de enseñanza de la lengua escrita. Aporta información y sugerencias didácticas referidas al uso del títere y de su puesta en escena en el marco de la representación de obras literarias apreciadas o creadas por los niños.

Conceptualiza el término “libre expresión” con la intención de superar las confusiones existentes en relación a su significado. Este artículo se basa en la transcripción de textos que mantienen su vigencia, los que fueron editados por su autora varias décadas atrás.

Publicado en Revista 124