Madonado 1170 - Montevideo, Uruguay
Tel.: (598) 2901 3987   Fax: (598) 2900 0582

Experiencia donde se muestra que es posible enseñar y aprender en cualquier “contexto” (sin dejar de lado todo lo que involucra: la misma escuela, alumnos, docentes, entorno comunitario, etc.) y de puertas abiertas a la comunidad, a las redes sociales, ya que en soledad no se puede, pero sí poniendo un “pensar” y un “hacer” desde lo colectivo y con diferentes miradas. Es necesario destacar las producciones de conocimiento de esas instituciones educativas, al igual que lo hizo Christine -una visitante ajena al centro educativo y a la comunidad, que visitó la escuela.

Se considera interesante plantear las palabras de Martinis:  «deberíamos poder comenzar a nombrar a las instituciones educativas por aquello que producen (acceso a la cultura, circulación de saberes, concepción del sujeto de la educación como un igual) y no por el contexto en el cual se encuentran ubicadas» (Martinis, 2005).

La autora finaliza su artículo, reflexionando acerca de qué está pasando, qué imagen se está dando en cuanto a las condiciones de educación y calidad educativa que se brindan como para generar en otros “el asombro-la maravilla” ante buenas prácticas educativas en las escuelas públicas uruguayas, sobre todo aquellas pertenecientes al programa
A.PR.EN.D.E.R.

Publicado en Revista 119
Viernes, 04 Noviembre 2016 20:35

Educar a todos en la posibilidad de aprender

En las últimas décadas, en nuestro país, entre los maestros se ha venido instituyendo la sensación de que han empeorado las condiciones para poder enseñar. Sensación expresada en comentarios tales como “estos niños no son como los de antes”, “no prestan atención”, “tienen muchos problemas familiares”, “no son para esta escuela”, “vienen sin saber nada”, etc. Frente a esta situación, algunos maestros consideran que la dificultad para enseñar a esos niños reside en las condiciones en las cuales la escuela los recibe. En determinadas circunstancias sería muy difícil enseñar a algunos niños por problemas psicológicos, emocionales o sociales, y no son los docentes, los técnicos apropiados para atender esas dificultades.

Esto nos lleva, en cierta medida, a poner en cuestión –para reflexionar– el concepto de educabilidad del cual partimos los docentes al enseñar.

Publicado en Revista 117